El transporte pesado representa uno de los mayores desafíos para la descarbonización del sector de la movilidad. En Chile, esta realidad es especialmente acuciante: más del 90% de la flota de carga pesada depende actualmente del diésel.
Sustituir los grandes camiones que recorren las carreteras chilenas por alternativas de cero emisiones es una tarea prioritaria para alcanzar los objetivos de carbono neutralidad que el país se ha fijado.
Frente a este escenario, la tecnología del hidrógeno verde se ha posicionado como una respuesta concreta y prometedora. Sin embargo, su viabilidad económica no es automática ni universal: depende de variables operativas muy específicas que determinan si un camión de hidrógeno puede competir en costos con su equivalente diésel.
Esta es la principal conclusión de un estudio reciente liderado por investigadores del Centro de Energía de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), en colaboración con la Universidad del Bío-Bío, cuyos resultados han sido publicados en la revista científica internacional Applied Sciences.
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Un análisis con datos reales de Chile
El artículo científico, titulado «Technical and Economic Assessment of Green Hydrogen Trucks Recently Introduced in Chile: Comparative Analysis with Diesel Heavy-Duty Freight Vehicles» (Evaluación técnica y económica de camiones de hidrógeno verde recientemente introducidos en Chile: análisis comparativo con vehículos de carga pesada diésel), analizó el desempeño técnico y económico de las primeras unidades de camiones de hidrógeno incorporadas al país, comparándolas con vehículos pesados diésel equivalentes.
La investigación evaluó un conjunto amplio de factores que influyen en el costo total de operación de ambas tecnologías: el precio de adquisición de los vehículos, el costo del combustible, el kilometraje anual, el tamaño de las flotas y la disponibilidad de infraestructura de repostaje.
El equipo de investigación estuvo compuesto por los investigadores Matías León, Dr. Ricardo Lizana, Dr. Eduardo Espinosa, Dr. Guillermo Ramírez, Dr. Samuel Vergara, Ricardo León (todos ellos de la UCSC) y el Dr. Pedro Eduardo Melín, de la Universidad del Bío-Bío.
El Dr. Ricardo Lizana, investigador del Centro de Energía de la UCSC y autor de correspondencia del estudio, explicó el objetivo central de la investigación: “Realizamos un análisis tecnoeconómico para identificar las condiciones necesarias para implementar camiones de hidrógeno en Chile y determinar cuáles son las variables que tienen mayor impacto en su viabilidad económica. Esto permite orientar los esfuerzos hacia aquellos factores que realmente pueden hacer competitiva esta tecnología en nuestro país”.

El factor decisivo es el uso intensivo
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que el costo del hidrógeno, aunque significativo, no es el único factor determinante para la competitividad de estos vehículos. La investigación demuestra que el kilometraje anual y el nivel de utilización de los camiones tienen una influencia decisiva en la ecuación económica.
Cuantos más kilómetros recorre un camión y mayor es su tiempo en ruta, más rápido se amortiza la inversión inicial, que sigue siendo superior a la de un vehículo diésel. En otras palabras, la intensidad del uso es el factor que permite cerrar la brecha de costos.
Como explicó el Dr. Ricardo Lizana: “Uno tiende a pensar que lo que tiene mayor impacto es exclusivamente el costo del hidrógeno. Si bien es una variable significativa, factores como los kilómetros recorridos y el uso efectivo del vehículo permiten reducir considerablemente esa brecha. En rutas de larga distancia los costos comienzan a ser mucho más competitivos”.
El estudio identifica que en trayectos de larga distancia, como el estratégico corredor entre la Región del Biobío y la Región Metropolitana, los números comienzan a alinearse de manera favorable para el hidrógeno verde.
Esta conclusión tiene implicaciones directas para el diseño de políticas públicas y para la planificación de inversiones privadas en infraestructura de hidrógeno.

Minería, puertos y corredores logísticos: los nichos con mayor potencial
La investigación no se limita a señalar la importancia del uso intensivo, sino que identifica los sectores y escenarios concretos donde la tecnología del hidrógeno verde tiene mayores posibilidades de implantación competitiva.
Según el estudio, los corredores logísticos interregionales, las operaciones asociadas a puertos, la minería y las flotas cautivas de alto tonelaje se perfilan como las ventanas de entrada más viables para iniciar la transición energética en el transporte pesado.
En el ámbito minero, por ejemplo, Chile ya cuenta con iniciativas pioneras. Se presentó el primer camión minero a hidrógeno verde, con una capacidad de carga de 290 toneladas, como parte de la iniciativa Zero Emission Haulage Solution (ZEHS), un sistema que busca reemplazar el tradicional motor diésel por un sistema de cero emisiones.
Actualmente operan en el país 1.500 camiones de acarreo en la minería, cada uno de los cuales consume una media de 3.600 litros de diésel al día, lo que convierte a este sector en un candidato prioritario para la sustitución por hidrógeno verde.
En este mapa de oportunidades, la Región del Biobío emerge con una ventaja táctica singular: concentra capacidades industriales, experiencia técnica y capital humano que permiten avanzar en la implementación real de proyectos de hidrógeno verde.

El sector automotriz acelera: Volvo y Hyundai apuestan por el hidrógeno
El interés por el hidrógeno verde en el transporte pesado no se limita al ámbito académico o institucional. Los principales fabricantes de vehículos industriales están desarrollando y probando tecnologías que permitan sustituir el diésel por hidrógeno sin renunciar a las prestaciones.
Volvo Trucks está desarrollando camiones con motores de combustión de hidrógeno, una tecnología que, según la compañía, será especialmente adecuada para las largas distancias y para regiones donde la infraestructura de recarga eléctrica no está suficientemente desarrollada.
La compañía ha probado ya sus camiones de hidrógeno en carretera, con motores que, gracias a la inyección directa de alta presión (HPDI), rinden de manera comparable a un diésel.
Por su parte, Hyundai Motor Company dio un paso decisivo en Sudamérica. La compañía surcoreana desplegó en Uruguay la primera flota de camiones pesados de pila de combustible de hidrógeno en la región, con ocho tractocamiones XCIENT Fuel Cell Clase 8 como parte del Proyecto Kahirós, una iniciativa local para descarbonizar la logística nacional.
Dicho despliegue supone un hito en la introducción del hidrógeno verde en el transporte pesado de Latinoamérica y demuestra el creciente interés de la industria por esta tecnología en la región.

Un camino viable, pero con condiciones
El estudio de la UCSC y la Universidad del Bío-Bío ofrece una conclusión clara y matizada: el hidrógeno verde puede ser una alternativa económicamente viable al diésel en el transporte pesado, pero no en cualquier circunstancia.
La rentabilidad depende de un uso intensivo de los vehículos, de recorridos de larga distancia y de la concentración de flotas en nichos específicos como la minería, los puertos o los corredores logísticos interregionales.
La investigación no sostiene que el hidrógeno verde vaya a sustituir al diésel de forma generalizada en el corto plazo. Sin embargo, sí demuestra que existen escenarios concretos donde la ecuación económica comienza a cerrarse, especialmente a medida que los costos de producción del hidrógeno verde sigan disminuyendo y la infraestructura de repostaje se expanda.
El trabajo de los investigadores chilenos aporta evidencia rigurosa a un debate que a menudo se mueve entre expectativas y escepticismo, y lo hace señalando el camino: no se trata de preguntarse si el hidrógeno verde es más barato que el diésel, sino en qué condiciones puede serlo.
La agenda para la descarbonización
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La gira recorrerá los principales mercados de la región: Ciudad de México y Chile. A lo largo de estos encuentros, líderes del sector público y privado, empresas, inversionistas y expertos internacionales analizarán el presente y futuro de la movilidad eléctrica, la innovación tecnológica, la infraestructura, la energía y la economía climática.
La transición ya está en marcha. La Gira 2026 de Latam Mobility será el punto de encuentro para acelerar decisiones, conectar actores clave y construir, de forma colaborativa, la movilidad sostenible de América Latina.
















