El sector energético brasileño atraviesa un momento histórico en su transición hacia una economía baja en carbono. En las últimas semanas, el país dio dos pasos de gigante en materia de Captura y Almacenamiento de Carbono (CCS), con el avance de proyectos que posicionan a Brasil como referente en la región.
Por un lado, Endura Carbon presentó ante la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) una solicitud para probar un ambicioso proyecto de inyección subterránea de CO₂ en el centro-oeste del estado de São Paulo.
Por otro, Petrobras avanza con el Proyecto Piloto CCS São Tomé, el primero de América Latina en integrar captura, transporte por ducto y almacenamiento en un reservorio salino a partir de fuentes industriales.
Ambas iniciativas representan un salto cualitativo en la capacidad de Brasil para mitigar sus emisiones de gases de efecto invernadero y abren la puerta a una nueva industria de servicios ambientales con alto potencial de crecimiento.
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Endura Carbon proyecta hub de carbono para la industria del etanol
Endura Carbon, creada hace un año por un equipo de cinco socios con amplia trayectoria en la Petrobras, la ANP y el sector de biocombustibles, busca desarrollar un «hub» de inyección de carbono en el subsuelo de la macrorregión de Bauru, en el interior de São Paulo.
El proyecto, encuadrado en la modalidad Bioenergía con Captura y Almacenamiento de Carbono (BECCS), tiene como objetivo capturar el dióxido de carbono (CO₂) emitido por las usinas de etanol y biometano de la región e inyectarlo de forma permanente en reservorios geológicos.
La presentación del proyecto fue posible gracias a la firma del Decreto 13.095/2026, promulgado el 13 de agosto de este año, que reguló las actividades de captura, transporte y almacenamiento geológico de carbono previstas en la Ley del Combustible del Futuro. El decreto asignó a la ANP de Brasil la responsabilidad de autorizar y regular este tipo de proyectos en el país.
Endura Carbon ya tiene un acuerdo con la Usina São Manoel, ubicada en el municipio de São Manuel, que proveerá el CO₂ biogénico y la energía eléctrica renovable necesaria para el proyecto.

Según cálculos de los socios de Endura Carbon, el hub requeriría una inversión de R$ 1,5 mil millones (aproximadamente USD 280 millones) y tendría capacidad para almacenar 1 millón de toneladas de CO₂ por año.
«Hemos estado estudiando la Cuenca del Paraná para identificar oportunidades de CCS. Vimos potencial en el sector de la bioenergía, donde podíamos aportar nuestro conocimiento», explicó Daniel Pedroso, CEO de Endura Carbon y exgerente de CCS de Petrobras.
El equipo de la empresa de Brasil ha analizado datos geológicos y sísmicos históricos, incluyendo información de pozos perforados en el interior paulista por Petrobras y Paulipetro desde la década de 1960.
Petrobras avanza con el primer piloto de CCS en reservorio salino de América Latina
En paralelo, Petrobras continúa ejecutando el Proyecto Piloto CCS São Tomé, una iniciativa estratégica que forma parte de la meta de la compañía de alcanzar la neutralización de carbono para 2050.
El proyecto, ubicado en el estado de Río de Janeiro, es el primero de América Latina en probar la captura, el transporte por ducto y el almacenamiento de CO₂ en un reservorio salino a partir de fuentes industriales.
La petrolera de Brasil firmó recientemente un contrato con Halliburton Produtos para la perforación y completación de cuatro pozos terrestres en la Estación de Barra do Furado (EBAF), en el municipio de Quissamã. Los pozos, uno inyector vertical y tres direccionales de monitoreo, constituyen la infraestructura central del piloto.
El esquema del proyecto contempla la captura de CO₂ en la Unidad de Tratamiento de Gas Natural de Cabiúnas (Tecab), en Macaé, desde donde será transportado por un ducto de 78 kilómetros hasta Barra do Furado para su inyección en el reservorio salino.
El piloto tiene capacidad para capturar y almacenar hasta 100 mil toneladas de CO₂ por año durante tres años de operación. La perforación y la infraestructura asociada se completarán en 2028, y se prevé que la operación comience en 2029, con tres años de inyección y otros tres de monitoreo de los reservorios.

El proyecto incorpora innovaciones tecnológicas de vanguardia, como revestimiento de fibra óptica para el seguimiento en tiempo real de la pluma de CO₂, sistemas de muestreo de reservorio sin intervención en el pozo, materiales especiales resistentes a CO₂ y revestimiento de fibra de vidrio en los pozos de monitoreo para permitir la adquisición de datos por resonancia magnética nuclear.
«El CCS São Tomé es el primer piloto con movilización de CO₂ por ducto y almacenamiento en reservorio salino en el país. Es una iniciativa de Investigación, Desarrollo e Innovación (PD&I) que abre el camino para que los órganos reguladores, como la ANP y el INEA, acompañen y validen, en un entorno real, los procedimientos y normas pertinentes a la cadena de valor del CCS», destacó Petrobras en su comunicado oficial.
Un nuevo capítulo para la descarbonización en Latinoamérica
Estos dos proyectos posicionan a Brasil a la vanguardia de la captura y almacenamiento de carbono en América Latina.
Mientras Endura Carbon apuesta por un modelo de negocio basado en la venta de créditos de remoción de carbono para la industria del etanol, Petrobras avanza con una solución tecnológica de gran escala que sienta las bases para futuros proyectos comerciales de CCS en el país.
Ambas iniciativas demuestran que Brasil no solo está preparado para liderar la transición energética en la región, sino que ya está construyendo la infraestructura y el marco regulatorio necesario para convertir la captura de carbono en una industria consolidada.
Con el Decreto 13.095/2026 como catalizador y el impulso de actores clave como Petrobras y EnduraCarbon, el país da un paso decisivo hacia el cumplimiento de sus metas climáticas y la generación de una nueva economía baja en carbono.

México, el gran cierre de la Gira 2026 de Latam Mobility
Ciudad de México se prepara para recibir el gran cierre de la Gira 2026 de Latam Mobility, el evento que pondrá el punto final a un recorrido realizado por los principales mercados de la región.
Los días 12 y 13 de octubre, la capital mexicana se convertirá en el epicentro del diálogo y la acción por la movilidad sostenible en América Latina, reuniendo a los tomadores de decisión más influyentes del sector público y privado, así como a expertos internacionales, inversionistas y empresas pioneras en electromovilidad.
El «Latam Mobility México 2026« llega en un momento clave para el país y para toda la región. La agenda abordará los desafíos estructurales de la transición energética en el transporte, desde la expansión de la infraestructura de carga y la electrificación del transporte público y de carga, hasta los marcos regulatorios necesarios para acelerar la adopción de vehículos eléctricos.
La transición hacia una movilidad más limpia y eficiente ya no es una promesa futura: es una realidad que avanza con paso firme en México y en toda la región. El cierre de la Gira 2026 en la capital azteca será el momento decisivo para acelerar decisiones, conectar a los actores clave y definir las hojas de ruta que guiarán la transformación del transporte en América Latina.
No dejes pasar la oportunidad de ser parte del evento que pondrá el broche de oro a un año de diálogo, innovación y acción colectiva. ¡Te esperamos en CDMX para construir juntos el futuro de la movilidad sostenible!

















