ExxonMobil reafirmó recientemente su compromiso con la captura y almacenamiento de carbono (CCS), reiterando su objetivo de alcanzar 30 millones de toneladas anuales de CO₂ bajo contrato para 2030, lo que supondría más que triplicar su cartera actual.
La compañía estadounidense se mantiene firme en esta meta pese a los desafíos propios del desarrollo de un negocio incipiente que depende de nuevas estructuras regulatorias y de permisos, así como de un entorno de costos inflacionarios.
Actualmente, ExxonMobil cuenta con aproximadamente 9 millones de toneladas anuales de CO₂ contratadas con clientes de terceros, una cartera que ha ido construyendo progresivamente a través de múltiples acuerdos comerciales.
La cartera de la compañía abarca ya sectores tan diversos como el acero, el amoniaco, el procesamiento de gas natural, los gases industriales, el metanol y la generación eléctrica.
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«CCS como servicio»: un modelo de negocio innovador
La apuesta de ExxonMobil no se limita a capturar sus propias emisiones, sino que ha desarrollado un novedoso modelo de negocio de «CCS como servicio» (CCS-as-a-service), mediante el cual la compañía actúa como operador de infraestructura para terceros clientes.
Bajo este esquema, ExxonMobil transporta y almacena de forma permanente el CO₂ capturado por sus clientes industriales, cobrando por el servicio en lugar de especular con el precio del carbono.
El valor de este modelo de negocio radica en centralizar las necesidades de descarbonización de industrias cuyas emisiones están dispersas y cuyos volúmenes individuales no justifican la construcción de sus propias instalaciones de almacenamiento.
Para sectores como el acero, el cemento, los fertilizantes y el etanol, entregar el CO₂ capturado a un tercero para su transporte y almacenamiento es la vía de menor costo.
ExxonMobil cuenta con una ventaja competitiva significativa en este terreno: la adquisición en 2023 de Denbury, el gigante estadounidense de infraestructura de transporte de CO₂, que le proporcionó una red de tuberías ya existente de aproximadamente 900 millas a lo largo de la Costa del Golfo de Estados Unidos. A esto se suman más de 30 años de experiencia de la compañía en tecnología de CCS.

Clientes y sectores: una cartera en expansión
La cartera de clientes de ExxonMobil en el ámbito del CCS no ha dejado de crecer. En 2025, la compañía puso en marcha su primer proyecto comercial de CCS en colaboración con CF Industries en el complejo de Donaldsonville (Luisiana), para transportar y almacenar hasta 2 millones de toneladas anuales de CO₂.
Ese mismo año, firmó contratos con AtmosClear y Lake Charles Methanol II para transportar y almacenar 2 millones de toneladas anuales adicionales de emisiones de CO₂.
En el sector siderúrgico, ExxonMobil alcanzó un acuerdo con Nucor Corporation, el mayor fabricante de acero de Estados Unidos, para capturar, transportar y almacenar hasta 800.000 toneladas métricas anuales de CO₂ procedentes de su planta de reducción directa de hierro (DRI) en Convent (Luisiana).
El proyecto, que se espera que entre en funcionamiento en 2026, permitirá producir uno de los aceros con menor contenido de carbono incorporado de Norteamérica. Leon Topalian, presidente y CEO de Nucor Corporation, calificó el proyecto como «una parte clave de nuestra estrategia de descarbonización».
En el sector del gas natural, Williams Companies seleccionó a ExxonMobil para el transporte y almacenamiento de hasta 1 millón de toneladas anuales de CO₂ capturado en sus operaciones de procesamiento de gas en el suroeste de Luisiana. Este acuerdo convierte a Williams en el séptimo cliente comercial de CCS de ExxonMobil y en el quinto contrato de la compañía en Luisiana.
ExxonMobil también firmó acuerdos con Calpine Corporation para transportar y almacenar hasta 2 millones de toneladas anuales de CO₂ de su centro energético de Baytown (Texas), y con Linde y Marubeni Corporation, ampliando así su presencia en los sectores de generación eléctrica y gases industriales.
Inversión y hoja de ruta: el impulso de 2026
ExxonMobil planea invertir hasta 30.000 millones de dólares en soluciones de bajas emisiones entre 2025 y 2030, de los cuales aproximadamente el 65% se destinará a ayudar a otras industrias a reducir su huella de carbono. La compañía tiene previsto poner en marcha tres nuevos proyectos de CCS en 2026 en Texas y Luisiana.
Entre los proyectos que comenzarán operaciones este año se encuentra la captura de CO₂ en la instalación de procesamiento de gas natural New Generation Gas Gathering (NG3) en Gillis (Luisiana), que ya está operativa desde febrero de 2026 y que eliminará hasta 1,2 millones de toneladas anuales de CO₂ de la corriente de gas natural. También está previsto el inicio de operaciones de CCS con Linde y Nucor.
Además, la compañía espera alcanzar una decisión final de inversión (FID) a finales de 2026 para su primer Centro de Datos de Bajas Emisiones (LCDC), un concepto que combina la generación de electricidad con gas natural y CCS para satisfacer la creciente demanda energética de los centros de datos.
Dominic Genetti, vicepresidente senior de CCS y soluciones de bajas emisiones de ExxonMobil, señaló que «la demanda de datos está creciendo exponencialmente a nivel mundial» y que la compañía está «en una posición única» para abordar esta necesidad con una solución de bajas emisiones.

Una oportunidad para las industrias de difícil descarbonización
El modelo de «CCS como servicio» de ExxonMobil representa una oportunidad especialmente relevante para sectores industriales que, por sus características técnicas o económicas, no pueden electrificarse fácilmente.
El acero, el cemento, los fertilizantes, el etanol y el procesamiento de gas natural se encuentran entre las industrias de difícil descarbonización que pueden beneficiarse de esta infraestructura compartida.
La compañía subrayó que su objetivo no es sustituir a otras tecnologías limpias, sino complementarlas ofreciendo una solución práctica y escalable para reducir las emisiones de los sectores que más lo necesitan.
Cada nuevo contrato y cada puesta en marcha demuestran que el impulso del CCS está creciendo y que se están logrando avances reales en la reducción de emisiones de las industrias intensivas en carbono.
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