En un avance significativo para la descarbonización de sectores industriales tradicionalmente dependientes de combustibles fósiles, empresas líderes han demostrado que el hidrógeno puede reemplazar al diésel en operaciones industriales de alta demanda energética, abriendo paso a aplicaciones más limpias en construcción, canteras y otras industrias pesadas.
La compañía británica Brett Aggregates, parte del grupo Brett y uno de los principales proveedores de materiales para construcción en el Reino Unido, completó una serie de demostraciones en las que generadores impulsados por hidrógeno han sustituido con éxito a los generadores diésel tradicionales en entornos reales de operación.
En colaboración con el especialista en células de combustible de hidrógeno AFC Energy y el fabricante de soluciones de almacenamiento de energía Energy Solutions, Brett desplegó sistemas de generación de energía a base de hidrógeno que han suministrado energía continua a diversas aplicaciones industriales, incluyendo operaciones de balanzas de peso, infraestructura de transporte de áridos y sistemas de bombeo en canteras.
Estas demostraciones han probado que las soluciones de hidrógeno pueden cubrir tanto cargas de energía bajas como altas que tradicionalmente requieren generadores diésel, operando de forma confiable junto con sistemas de almacenamiento de baterías y eliminando las emisiones locales asociadas al uso de combustibles fósiles.
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Potencial para la transición energética industrial
El uso de hidrógeno como fuente de energía alternativa está ganando terreno en el contexto de los esfuerzos globales por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y cumplir con las metas de neutralidad climática.
Industrias como la construcción y las canteras han sido particularmente difíciles de descarbonizar debido a su alta dependencia de equipos móviles y generadores fuera de la red eléctrica, que históricamente han funcionado con diésel.
Phil Coupland, director general de Brett Aggregates, afirmó que la adopción de tecnologías como el hidrógeno es clave para reducir las emisiones de carbono y disminuir la dependencia del diésel en las operaciones industriales, especialmente en condiciones reales de trabajo, en las que la fiabilidad y el rendimiento son cruciales.

Sin embargo, el despliegue de estas tecnologías no ha sido un esfuerzo aislado. La demostración en el sitio de Brett ha contado con apoyo financiero y logístico del Departamento para la Seguridad Energética y Net Zero del Reino Unido, dentro de su programa Red Diesel Replacement, que busca acelerar la comercialización de tecnologías innovadoras y limpias para reemplazar el uso de diésel en sectores como la construcción, la minería y las canteras.
Además de Brett Aggregates, otras iniciativas en Europa también subrayan el creciente interés en el hidrógeno como sustituto del diésel. Por ejemplo, Hitachi Energy y Air Products realizaron una demostración de un generador de hidrógeno que suministró energía a un sitio de construcción cero emisiones en los Países Bajos, eliminando miles de toneladas de CO2 que habrían sido emitidas por generadores diésel equivalentes.

Beneficios, desafíos y consideraciones
Los generadores impulsados por hidrógeno ofrecen beneficios ambientales directos, eliminando las emisiones de dióxido de carbono y otros contaminantes localizados asociados con los motores diésel.
Además, este tipo de sistemas suele generar menor ruido y mejora la calidad del aire en los entornos de trabajo, lo que constituye una ventaja significativa para la salud y seguridad de las operaciones industriales.
Desde una perspectiva operativa, las soluciones de hidrógeno presentadas son modulares y escalables, lo que significa que pueden adaptarse a distintos niveles de demanda energética y ser desplegadas sin necesidad de infraestructura fija compleja, y permite su utilización tanto en sitios con acceso limitado a la red eléctrica como en entornos de trabajo móviles y temporales.
A pesar de los progresos, la adopción a gran escala del hidrógeno en sustitución del diésel aún enfrenta retos importantes. Entre ellos se encuentra la infraestructura de suministro y almacenamiento de hidrógeno, así como los costos actuales de producción y distribución de hidrógeno verde, producido a partir de fuentes renovables.
No obstante, proyectos de demostración como los de Brett Aggregates y otros actores industriales muestran la viabilidad técnica y económica de estas soluciones en condiciones reales.
Los recientes despliegues y demostraciones reúnen evidencia concreta de que el hidrógeno puede desempeñar un papel importante en la transformación energética de sectores industriales con alta demanda de energía que históricamente han dependido del diésel.
Con el apoyo de políticas públicas, inversiones en infraestructura y la continua colaboración entre empresas tecnológicas y operadores industriales, el hidrógeno se posiciona cada vez más como una alternativa práctica y eficaz para reducir las emisiones contaminantes y avanzar hacia operaciones industriales más sostenibles y resilientes.
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