En un movimiento que reafirma el creciente interés de los mercados financieros internacionales por el desarrollo energético sostenible en América Latina, Atlas Renewable Energy cerró una refinanciación corporativa por aproximadamente US$3 mil millones para su cartera de proyectos solares fotovoltaicos y de almacenamiento de energía con baterías (BESS) en Chile, Brasil y México.
La operación, catalogada como una de las mayores transacciones de este tipo en la región para energías renovables no convencionales, fue respaldada por importantes bancos e instituciones financieras globales, entre ellos BNP Paribas, Crédit Agricole, Santander y otros, junto con el patrocinador principal de la empresa, Global Infrastructure Partners.
Este financiamiento, además de reorganizar la deuda de la cartera y extender plazos, busca fortalecer la posición financiera de Atlas para apoyar su crecimiento y futuras inversiones en infraestructura energética limpia en diferentes países de América Latina.
La compañía, fundada en 2017 y con una base de activos que supera los 6 GW en construcción y operación en la región, señaló que esta refinanciación refleja la confianza de los mercados en su estrategia de largo plazo y en la calidad de sus activos renovables.
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Clima de inversión para impulsar la transición energética
La transacción se produce en un contexto regional donde las inversiones en energías limpias, especialmente solar y eólica, han aumentado de forma sostenida durante los últimos años, impulsadas tanto por la mayor competitividad de estas tecnologías como por la creciente demanda corporativa por electricidad verde y la transición hacia economías bajas en carbono.
Chile, por ejemplo, ha sido escenario de importantes debates y políticas enfocadas en energías renovables, almacenamiento y, de manera emergente, hidrógeno verde, consolidándose como uno de los mercados más activos de la región para la atracción de capitales.
El respaldo financiero internacional a proyectos como los de Atlas es interpretado por analistas como una señal de madurez del mercado latinoamericano de energías renovables, capaz de ofrecer estructuras de capital competitivas y atractivas para inversionistas.
Además, este tipo de operaciones contribuye a fortalecer las cadenas de suministro, las condiciones crediticias locales y la confianza empresarial en el desarrollo de nuevas soluciones energéticas.

Conexión directa con el hidrógeno verde
Si bien el financiamiento obtenido por Atlas no está dirigido de manera específica a proyectos de hidrógeno verde, su impacto en la expansión de la infraestructura renovable es un componente clave para viabilizar la producción de hidrógeno limpio en Latinoamérica.
El hidrógeno verde requiere una base sólida de generación renovable a bajo costo para ser competitivo frente a otras formas de energía y combustibles tradicionales.
América Latina, gracias a su abundante recurso solar y eólico, está bien posicionada para convertirse en un polo de producción de hidrógeno verde dirigido tanto a mercados locales como internacionales.
La expansión de parques solares y sistemas de almacenamiento contribuye a asegurar la disponibilidad de electricidad renovable continua y de bajo costo, un insumo esencial para alimentar los electrolizadores que separan el hidrógeno del agua sin emisiones de carbono.
De este modo, la construcción y operación de proyectos solares y de almacenamiento financiados por esta refinanciación pueden, a mediano y largo plazo, habilitar y abaratar la producción de hidrógeno verde y sus derivados.
Brasil, Chile y México en la transición energética
Los países donde Atlas concentra gran parte de su cartera, Brasil, Chile y México, presentan condiciones favorables para el crecimiento de energías renovables y, por ende, para el desarrollo de cadenas de valor del hidrógeno verde.
Chile, en particular, ha manifestado políticas y metas ambiciosas para transformar su matriz energética, aprovechando su alta radiación solar en el norte y recursos eólicos en áreas como Magallanes, mientras se posiciona como un centro regional para la inversión en hidrógeno verde y tecnologías relacionadas.
Brasil, por su parte, ha observado un crecimiento significativo de la capacidad solar instalada en los últimos años, lo que ha generado un ambiente favorable para la generación renovable competitiva y su integración en futuras cadenas de producción de hidrógeno verde, aprovechando al mismo tiempo otros recursos renovables como la hidroeléctrica y la eólica.
México, aunque enfrenta desafíos regulatorios en algunos proyectos de energías renovables, sigue siendo un mercado con potencial para integrar energías limpias en su matriz energética y, con el apoyo de inversiones como la refinanciación de Atlas, mejorar su infraestructura energética hacia esquemas más sostenibles.

Un paso estratégico
El aseguramiento de US$3 mil millones por parte de Atlas Renewable Energy no solo representa una operación financiera significativa para la industria de energías renovables en Latinoamérica, sino que también refuerza el clima de inversión y la capacidad de la región para atraer capital hacia proyectos limpios y transformadores.
Aunque el hidrógeno verde no es el destino directo de estos recursos, la expansión de la infraestructura renovable que posibilita, es esencial para desencadenar una cadena de valor energética que puede abaratar y escalar la producción de hidrógeno verde y combustibles sintéticos sustentables, contribuyendo a las metas climáticas y energéticas de los países involucrados.
Este tipo de operaciones marca un rumbo claro: la energía limpia no solo es técnicamente viable, sino financieramente atractiva en Latinoamérica, consolidando a Brasil, Chile, México y la región como un protagonista emergente en la transición energética global.
El punto de encuentro para acelerar la movilidad sostenible
Más que anuncios ambiciosos, 2026 será un año para medir resultados. La movilidad eléctrica y de bajas emisiones dejará de evaluarse por el número de proyectos piloto y pasará a juzgarse por su capacidad de operar a escala, reducir emisiones reales y mejorar la calidad de vida urbana.
Para América Latina, el reto será capitalizar su experiencia en transporte público eléctrico, cerrar brechas de infraestructura y construir políticas estables que permitan que la transición no solo sea verde, sino también inclusiva y económicamente viable.
En este contexto de transformación regional, Latam Mobility invita a formar parte de la Gira de Encuentros 2026, una plataforma clave para conocer en profundidad la evolución del mercado, las tendencias tecnológicas, los modelos de negocio y las oportunidades de inversión que están definiendo el futuro de la movilidad sostenible en América Latina.
La gira recorrerá los principales mercados de la región: Ciudad de México, Brasil, Colombia y Chile. A lo largo de estos encuentros, líderes del sector público y privado, empresas, inversionistas y expertos internacionales analizarán el presente y futuro de la movilidad eléctrica, la innovación tecnológica, la infraestructura, la energía y la economía climática.
La transición ya está en marcha. La Gira 2026 de Latam Mobility será el punto de encuentro para acelerar decisiones, conectar actores clave y construir, de forma colaborativa, la movilidad sostenible de América Latina.















