En un paso clave para consolidar a Brasil como un actor regional en la producción de combustibles sostenibles, HIF Global, empresa líder en combustibles sintéticos de baja huella de carbono, anunció avances significativos en la optimización de su megaproyecto de hidrógeno verde de aproximadamente USD 4 mil millones en el Puerto de Açu, estado de Río de Janeiro.
Este proyecto, uno de los más ambiciosos de hidrógeno verde en América Latina, redefine su estrategia de construcción para reducir los costos de capital y mejorar la viabilidad financiera del complejo, según información de Reuters.
La iniciativa, que busca producir hidrógeno “verde” mediante electrólisis del agua y capturar carbono para sintetizar metanol y derivados, se estructura ahora en cuatro módulos independientes, cada uno con capacidad de producción significativa y costos de construcción reducidos gracias a mejoras en diseño y planificación modular.
Según ejecutivos de la firma, cada módulo ya se ha optimizado por debajo del umbral de USD 1 mil millones, con proyecciones de continuar reduciendo esa cifra mediante ajustes adicionales en ingeniería y logística.
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Enfoque modular
El nuevo enfoque modular rompe con la idea de edificar una planta única e integrada desde el inicio. En su lugar, HIF Global planea instalar los módulos por etapas, lo que no solo permite distribuir las exigencias de inversión en el tiempo, sino también ajustar la infraestructura a la demanda real de mercado y al ritmo de aseguramiento de contratos de suministro.
Este método se ha vuelto una pieza clave para atraer financiamiento, especialmente en un contexto global en el que los combustibles sintéticos de bajo carbono aún luchan por establecer mercados estables y marcos regulatorios claros.
Cada módulo, una vez operativo, estará orientado a la producción de metanol verde mediante hidrógeno producido a partir de electrólisis con energía renovable y carbono capturado de industrias locales.
Dicho metanol será la materia prima para fabricar combustibles sintéticos (e‑fuels) que pueden sustituir a combustibles fósiles tradicionales en múltiples aplicaciones.

Producción de e‑combustibles
El proyecto en el Puerto de Açu ya ha obtenido licencias ambientales para la producción de metanol y está en proceso de tramitar los permisos necesarios para la producción de e‑queroseno, también conocido como combustible de aviación sostenible (eSAF), uno de los segmentos más desafiantes y estratégicos en la descarbonización del transporte aéreo.
La consolidación de este permiso sería un paso fundamental para que Brasil pueda abastecer tanto el consumo interno como mercados exportadores de combustibles con menores emisiones de carbono.
Si bien la producción de eSAF aún presenta costos relativamente altos frente a los combustibles convencionales, los costos se han venido reduciendo a medida que se integran mejores tecnologías de electrólisis y captura de carbono.
En este sentido, Brasil tiene un potencial natural para competir como productor debido a sus abundantes recursos renovables, principalmente solar y eólico, y su infraestructura portuaria en expansión.
Desafíos regulatorios y estrategias de inversión
Uno de los principales obstáculos para la consolidación del megaproyecto de HIF Global es la incertidumbre regulatoria global que rodea a los combustibles sostenibles.
La falta de marcos normativos estables para la certificación, comercio y uso de e‑combustibles en transporte, particularmente en aviación y transporte marítimo, ha ralentizado la firma de acuerdos a largo plazo, lo que a su vez dificulta la estructuración de financiamiento estable para grandes instalaciones como la que se plantea en el Puerto de Açu.
Ante este contexto, la compañía se ha volcado a cerrar acuerdos con proveedores de electricidad renovable y con empresas que capturan y suministran dióxido de carbono, pilares esenciales para garantizar la operación de sus módulos de producción.
La estrategia, según ejecutivos de HIF Global, es tener estos acuerdos de suministro cerrados para mediados de 2027, lo que allanaría el camino para iniciar la recaudación de fondos necesarios para la construcción escalonada.
A medida que el mundo presiona por descarbonizar sectores difíciles, proyectos como el del Puerto de Açu no solo tienen impacto económico, sino que también generan oportunidades estratégicas para que Brasil se proyecte como un centro de innovación energética en América Latina y más allá.

2026: avanzar hacia la movilidad limpia
Más que anuncios ambiciosos, 2026 será un año para medir resultados. La movilidad eléctrica y de bajas emisiones dejará de evaluarse por el número de proyectos piloto y pasará a juzgarse por su capacidad de operar a escala, reducir emisiones reales y mejorar la calidad de vida urbana.
Para América Latina, el reto será capitalizar su experiencia en transporte público eléctrico, cerrar brechas de infraestructura y construir políticas estables que permitan que la transición no solo sea verde, sino también inclusiva y económicamente viable.
En este contexto de transformación regional, Latam Mobility invita a formar parte de la Gira de Encuentros 2026, una plataforma clave para conocer en profundidad la evolución del mercado, las tendencias tecnológicas, los modelos de negocio y las oportunidades de inversión que están definiendo el futuro de la movilidad sostenible en América Latina.
La gira recorrerá los principales mercados de la región: Monterrey y Ciudad de México, Brasil, Colombia y Chile. A lo largo de estos encuentros, líderes del sector público y privado, empresas, inversionistas y expertos internacionales analizarán el presente y futuro de la movilidad eléctrica, la innovación tecnológica, la infraestructura, la energía y la economía climática.
La transición ya está en marcha. La Gira 2026 de Latam Mobility será el punto de encuentro para acelerar decisiones, conectar actores clave y construir, de forma colaborativa, la movilidad sostenible de América Latina.














