El gobierno de Chile está considerando reasignar terrenos fiscales que habían sido reservados para proyectos de hidrógeno verde con el objetivo de destinarlos a la instalación de centros de datos de hiperescala, en un movimiento que responde al «frenazo global» que experimenta la industria del hidrógeno verde.
La propuesta, impulsada por el Ministerio de Energía, surge en un contexto de proyectos multimillonarios pospuestos o cancelados debido a los altos costos, las dificultades de financiamiento y la falta de compradores que afectan al sector a nivel mundial.
La iniciativa pretende que los extensos terrenos que ya habían sido planificados para la producción de hidrógeno verde sean utilizados de manera temporal por industrias electrointensivas, en particular centros de datos hiperscala de gigantes tecnológicos como Google, Amazon Web Services (AWS) y la empresa de inteligencia artificial, Anthropic.
De esta forma, se busca aprovechar la enorme capacidad de generación de energías renovables que ya existe en el país y que estaba destinada a los proyectos de hidrógeno verde, evitando que dicha infraestructura energética permanezca ociosa durante los próximos años.
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Solución temporal para sector en pausa
Gonzalo Mardones Hernández, jefe de gabinete del ministro de Energía de Chile, explicó en una entrevista con BNamericas que la idea es que la energía renovable planificada para el hidrógeno verde pueda ser utilizada por grandes consumidores mientras el mercado del hidrógeno se recupera.
«No queremos que los proyectos mueran. Si la capacidad puede ser utilizada por grandes consumidores de energía como Google, Anthropic o AWS mientras el mercado del hidrógeno vuelve a despegar, esto puede al mismo tiempo contribuir a desarrollar una nueva industria de centros de datos hiperscala», afirmó Mardones Hernández.
El funcionario calificó esta medida como una solución temporal, aunque reconoció que aún no está claro cómo se podría devolver el uso de la tierra a proyectos de hidrógeno una vez que los centros de datos estén establecidos de forma permanente. El gobierno chileno ya está agilizando los permisos y reduciendo aranceles para facilitar la inversión en infraestructura digital.
Esta propuesta es el último y más claro síntoma de que Chile está ajustando su ambiciosa estrategia de hidrógeno verde a la nueva realidad del mercado global. A principios de este mes, la agencia de desarrollo estatal CORFO ya había anunciado un cambio de enfoque: en lugar de priorizar la exportación a gran escala de hidrógeno verde, el país ahora se centrará en construir primero una industria doméstica y generar demanda nacional.
Este viraje se basa en el último informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE), que revisó drásticamente a la baja sus previsiones de producción global de hidrógeno verde y azul para 2030.
La nueva proyección, de poco más de seis millones de toneladas anuales, es aproximadamente 40% inferior a la estimación publicada el año anterior. La razón principal de esta revisión son los proyectos pospuestos en todo el mundo.

Chile: un hub natural con energía limpia
La reorientación hacia los centros de datos no es casualidad. Chile está excepcionalmente bien posicionado para atraer esta infraestructura gracias a su matriz energética renovable, que ya supera el 70% de participación, y a la creciente demanda ligada a la inteligencia artificial.
El Coordinador Eléctrico Nacional, en su proyección de demanda 2025-2045, ya incluye a los centros de datos como uno de los nuevos motores de consumo eléctrico, junto a la desalinización y el hidrógeno verde.
Se estima que la demanda eléctrica de los centros de datos en Chile pasará de aproximadamente 325 MW en 2025 a más de 1.200 MW hacia 2030, concentrándose mayoritariamente en la Región Metropolitana.
Para 2032, esta cifra podría alcanzar los 1.360 MW. La capacidad instalada en términos de carga de TI también registrará un crecimiento sostenido, pasando de 385,5 MW en 2025 a 596,24 MW en los próximos años.
El desafío, según los analistas, será coordinar el crecimiento de la inversión digital con el desarrollo de la transmisión eléctrica, el almacenamiento de energía, la agilización de permisos y la gestión de punta para consolidar un hub de «IA con energía limpia» en el país.
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