La Empresa de Pesquisa Energética (EPE), organismo vinculado al Ministerio de Minas y Energía de Brasil, publicó recientemente un fact sheet en el que analiza el potencial de producción y expansión del bioGLP, también denominado gas licuado renovable (GLR), en el país, a partir de rutas tecnológicas ya asociadas al diésel verde (HVO) y a los combustibles sostenibles de aviación (SAF).
El documento subraya que, con incentivos adecuados, el bioGLP podría incorporarse de manera eficiente al proceso de transición energética brasileño, aprovechando sinergias industriales ya existentes.
El estudio sostiene que la integración del bioGLP como coproducto en estas rutas permitiría acelerar la expansión de la cadena de gases licuados de bajo carbono, optimizando el uso de biomasa y ampliando el portafolio de combustibles renovables disponibles en el mercado nacional.
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Incentivos fiscales y viabilidad de inversiones
Entre las principales recomendaciones, la EPE sugiere la inclusión de proyectos vinculados al bioGLP en el Régimen Especial de Incentivos para el Desarrollo de la Infraestructura (Reidi), como una herramienta clave para reducir la carga tributaria sobre las inversiones de capital y acelerar la toma de decisiones por parte del sector privado.
El Reidi permite la exención de tributos federales sobre bienes y servicios asociados a proyectos estratégicos de infraestructura, aunque su ampliación depende de la aprobación del gobierno federal y de la disponibilidad de espacio presupuestario.
De acuerdo con el análisis, la incorporación del bioGLP en este régimen podría mejorar la viabilidad económica de nuevos proyectos y facilitar el desarrollo de una cadena productiva aún incipiente, pero con alto potencial de crecimiento, especialmente si se articula con otras políticas públicas de descarbonización ya vigentes en Brasil.
El documento de la EPE define al GLR como un combustible sintético gaseoso de bajo carbono, químicamente idéntico al gas licuado de petróleo (GLP) de origen fósil, tanto en su estructura molecular como en su desempeño y usos finales.
Cuando este combustible se produce a partir de insumos provenientes de la biomasa, pasa a denominarse bioGLP, manteniendo plena compatibilidad con la infraestructura, los sistemas de almacenamiento, distribución y los equipos de consumo ya existentes en el país.

La ruta HEFA como eje tecnológico
Según el estudio, la principal diferencia entre el bioGLP y el GLP fósil radica en el origen renovable de su cadena productiva, lo que permite obtener beneficios ambientales significativos.
En ese sentido, la EPE destaca que esta característica “posibilita la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de la combustión de su equivalente fósil”, contribuyendo a los compromisos climáticos asumidos por Brasil.
El análisis identifica al hidrotratamiento de aceites vegetales, ésteres y ácidos grasos, conocido como ruta HEFA, como la principal vía tecnológica para la producción de bioGLP.
Este proceso es ampliamente utilizado para la producción de diésel verde (HVO) y combustibles sostenibles de aviación (SAF), y permite que el bioGLP surja como coproducto, maximizando el aprovechamiento energético de la biomasa procesada.
De acuerdo con la EPE, además de las rutas asociadas al diésel verde y al SAF, el gas licuado renovable también puede obtenerse como coproducto del biocarbón, lo que amplía aún más las posibilidades tecnológicas y refuerza el potencial del bioGLP como componente relevante en la estrategia de transición energética del país.
Versatilidad y necesidades
El fact sheet también resalta la versatilidad de aplicaciones del bioGLP, así como la abundancia de biomasa disponible en Brasil y la existencia de políticas públicas orientadas a la descarbonización, como factores que favorecen el desarrollo de este mercado.
Entre las oportunidades identificadas, el documento destaca el uso del bioGLP para cocción residencial e industrial, subrayando que se trata de un combustible drop-in que no requiere adaptaciones en los equipos existentes, como las cocinas que actualmente funcionan con GLP convencional.
Esta característica reduce las barreras de adopción y posiciona al bioGLP como una alternativa renovable con potencial de rápida penetración en segmentos ya consolidados, especialmente en regiones donde el GLP es una fuente energética ampliamente utilizada.
A pesar del potencial técnico identificado, la EPE advierte que la expansión del bioGLP en Brasil dependerá de la implementación de acciones concretas de política pública, incluyendo la creación de incentivos específicos y llamados de fomento orientados al desarrollo de la cadena de gases licuados de bajo carbono.
El estudio enfatiza que la inclusión de proyectos en el Reidi es una condición central para destrabar inversiones a escala industrial.
Además, el documento recomienda establecer un marco regulatorio claro para la producción, las mezclas y la comercialización del bioGLP, así como promover el desarrollo de nuevas rutas tecnológicas o la mejora de las existentes, con el objetivo de reducir costos de producción y aumentar la competitividad frente a los combustibles fósiles.
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