En una operación histórica realizada en el Puerto de Santos, el Grupo CMA CGM y la brasileña Copersucar llevaron a cabo el primer abastecimiento con etanol de un buque portacontenedores transoceánico en Brasil, un hito que posiciona al país sudamericano como un actor clave en la transición energética del sector marítimo a nivel global.
La operación, que tuvo lugar el pasado 12 de julio de este año, representa un paso concreto hacia el objetivo de cero emisiones netas de carbono para 2050 establecido por la Organización Marítima Internacional (IMO, pór sus siglas en inglés).
La iniciativa fue posible gracias a la colaboración de un consorcio de seis empresas que articularon toda la cadena logística necesaria para el abastecimiento. La operación fue liderada por la armadora CMA CGM, referente en transporte marítimo; Copersucar, gigante brasileña del sector azúcar y etanol; y Bunker One, grupo danés de suministro de combustibles marítimos.
El proyecto también contó con la participación de Terminal Santos Brasil, el mayor terminal de contenedores del país; AGEO Terminais, el mayor almacenador de graneles líquidos del Puerto de Santos, y la fabricante de motores Everllence.
El etanol utilizado en la operación es hidratado, cumple con las especificaciones de la Agencia Nacional del Petróleo, Gás Natural e Biocombustíveis (ANP) y fue producido por una usina con certificación internacional, con una cadena de producción respaldada por los rigurosos criterios de sostenibilidad del programa RenovaBio.
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640.000 litros de etanol en el CMA CGM IRON
El buque abastecido fue el CMA CGM IRON, una embarcación de bandera maltesa adquirida por Santos Brasil en 2025 y con capacidad para transportar hasta 13.000 contenedores TEU (unidades equivalentes a contenedores de 20 pies).
Durante la operación, el buque recibió 500 toneladas de etanol, equivalentes a aproximadamente 640.000 litros de combustible renovable.
El abastecimiento requirió una compleja coordinación logística preparada durante cerca de dos años. El proceso incluyó el transporte del etanol desde una usina deCopersucar hasta el Puerto de Santos, su almacenamiento en una infraestructura dedicada y la posterior transferencia al buque a través de una barcaza especializada.
El presidente de Copersucar, Tomás Manzano, enfatizó que la operación no tuvo carácter experimental: «No es una prueba, ya es una operación en la vida real». Según Manzano, el viaje del buque hacia Sri Lanka, su destino final, permitirá evaluar la eficiencia del combustible, la autonomía de la embarcación y otros parámetros operacionales antes de la ampliación del uso comercial de la tecnología.
El CMA CGM IRON es el primero de una serie de 12 embarcaciones del grupo equipadas con un motor tricombustible certificado, capaz de operar con búnker fósil tradicional, metanol y etanol en cualquier combinación.
Este buque forma parte de una flota de 700 embarcaciones del grupo CMA CGM, y su abastecimiento con etanol representa una prueba en condiciones comerciales reales para combustibles de bajas emisiones.

Mercado global de 300 mil millones de litros
El etanol ofrece un potencial de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de hasta 70%, en comparación con el combustible de búnker derivado del petróleo.
El transporte marítimo es responsable de aproximadamente el 3% de las emisiones mundiales de CO₂ y es considerado uno de los sectores «difíciles de descarbonizar», lo que otorga una relevancia estratégica a iniciativas como la llevada a cabo en Santos.
Tomás Manzano, CEO de Copersucar, subrayó el impacto potencial de esta nueva demanda: «Si el 10% del transporte marítimo utiliza etanol, se crearía una demanda de 50.000 millones de litros de etanol. Brasil produce hoy 37.000 millones». Actualmente, el mercado global de combustibles marítimos se estima entre 270.000 y 300.000 millones de litros.
Por su parte, Christine Cabau Woehrel, vicepresidenta ejecutiva de Activos y Operaciones del Grupo CMA CGM, afirmó: «Consideramos que el bioetanol es una solución adicional que puede contribuir a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. La operación de prueba en Santos demuestra que puede utilizarse de forma segura y eficiente en condiciones comerciales reales».
La operación posiciona a Brasil entre los países capaces de abastecer a navíos de largo curso con combustibles renovables y consolida al Puerto de Santos como un futuro hub de combustibles marítimos de bajo carbono para América del Sur.
El compromiso del Grupo CMA CGM con la descarbonización es claro: la compañía prevé operar cerca de 200 buques portacontenedores capaces de utilizar energías de bajo carbono para 2031, en el marco de su objetivo de neutralidad de carbono para 2050. Actualmente, 70 buques en la flota global ya están aptos para ser abastecidos con etanol.
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