Un estudio realizado por la Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de São Paulo (FAPESP) y publicado en la revista científica «International Journal of Hydrogen Energy», analizó datos de 5.569 municipios de Brasil para identificar las regiones con mayor potencial para la producción de este vector energético.
El exhaustivo análisis geográfico revela que Brasil posee condiciones naturales y de infraestructura altamente favorables, pero también expone un desafío logístico central: los polos de producción y consumo no coinciden en el territorio nacional.
Los resultados de la investigación, presentados recientemente, son concluyentes: se han identificado siete puntos con un alto potencial para la producción de hidrógeno verde y diez regiones con un gran potencial para su consumo industrial.
Dicha disparidad geográfica sitúa a Brasil en una encrucijada energética estratégica, donde el enorme potencial de generación de energía limpia en el norte y noreste debe ser canalizado hacia los centros industriales del sur y sureste, que son los principales demandantes.
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Producción: nordeste, un gigante de energía solar y eólica
El epicentro del potencial productivo de hidrógeno verde en Brasil se encuentra, sin lugar a dudas, en la región Nordeste, con siete puntos identificados por el estudio que se concentran principalmente en esta zona, gracias a la abundancia y calidad de sus recursos renovables.
La combinación de una radiación solar excepcional y vientos constantes y fuertes, especialmente en su costa, otorgan a estados como Ceará, Río Grande del Norte y Bahía un potencial técnico de primer orden mundial. Según destaca el mapeo, estos estados poseen algunos de los menores costos de producción por kilo de hidrógeno del planeta.
Esta ventaja competitiva se ve reforzada por la constancia de los vientos alisios, que permiten que los electrolizadores operen con un alto factor de capacidad, garantizando una producción más continua y eficiente que en otras regiones del globo.
El Puerto de Pecém, en Ceará, se erige como un laboratorio vivo para esta tecnología, con proyectos pioneros que atraen la atención de inversores internacionales.

Consumo: sudeste y sur como el corazón industrial
En el otro extremo de la cadena de valor, el estudio identificó diez puntos de alto consumo industrial, ubicados en su mayoría en las regiones Sudeste y Sur.
Es en estas zonas donde se concentran los principales polos industriales de Brasil, que incluyen sectores intensivos en emisiones y difíciles de descarbonizar, como la siderurgia, el refino de petróleo y la industria química.
El hidrógeno verde se perfila como la solución más viable para estas industrias, que por su naturaleza no pueden electrificarse fácilmente con baterías.
Por lo tanto, la demanda potencial es enorme y está localizada geográficamente, lo que plantea un reto mayúsculo: acercar la energía producida en el Nordeste a las fábricas del Sudeste, y grandes centros urbanos como São Paulo y Río de Janeiro son los principales destinos de esta futura producción energética limpia.
El desafío logístico
La principal conclusión del estudio es, precisamente, el desafío logístico de escala continental que enfrenta Brasil, ya que la región con mayor potencial de generación (Nordeste) es, paradójicamente, la menos desarrollada industrialmente, mientras que el principal nodo consumidor se encuentra en el Sudeste.
«El desafío de Brasil es transportar la energía de la región noreste a las regiones sudeste y sur» , señala el informe de la FAPESP, una frase que resume la esencia del problema que deberá resolver el país para consolidar su liderazgo en hidrógeno verde.
Para superar esta brecha territorial, los investigadores no solo señalan la necesidad de invertir masivamente en infraestructura de transporte y almacenamiento, sino que también proponen soluciones innovadoras.
Entre ellas, destaca la creación de puntos de concentración de hidrógeno, es decir, el desarrollo de polos industriales donde la producción y el consumo de hidrógeno verde sean geográficamente contiguos, minimizando así las necesidades de transporte a larga distancia.

Infraestructura necesaria: gasoductos, puertos y derivados
El estudio subraya que el desarrollo de una infraestructura adecuada es el eslabón crítico para que el potencial se convierta en realidad, y las recomendaciones en esta área son múltiples y abarcan toda la cadena logística.
Se menciona explícitamente la necesidad de contar con gasoductos adaptados para el transporte de hidrógeno, así como el desarrollo del transporte marítimo para conectar las regiones costeras productoras con los centros consumidores e, incluso, para la exportación.
Además, una estrategia clave será la conversión del hidrógeno en derivados más fáciles de transportar, como el amoníaco verde, una alternativa que permite superar las dificultades asociadas al manejo del hidrógeno puro, abriendo una ruta logística más práctica y económicamente viable a gran escala.
El nuevo mapa sirve como una guía precisa para inversores extranjeros y empresas nacionales que buscan descarbonizar sus operaciones. Al identificar con claridad las zonas óptimas para la producción y el consumo, el estudio reduce la incertidumbre y facilita la toma de decisiones.
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