La descarbonización del transporte pesado se ha convertido en uno de los desafíos más urgentes y complejos de la industria logística global. A diferencia del automóvil particular, donde la electrificación a batería avanza con rapidez, los camiones de larga distancia y los vehículos de gran peso requieren soluciones que conjuguen autonomía, potencia y tiempos de repostaje similares a los del diésel.
En este escenario, fabricantes como Volvo Trucks, Hyundai y la alianza Isuzu-Toyota están poniendo a prueba tecnologías que van desde el motor de combustión interna de hidrógeno hasta la pila de combustible, marcando un antes y después en el sector.
El hidrógeno se perfila como un vector energético clave para alcanzar las cero emisiones netas en las rutas. Mientras que Volvo Trucks apuesta por la inyección directa de alta presión (HPDI) para que sus camiones mantengan el rendimiento del diésel tradicional con cero emisiones de carbono, los fabricantes asiáticos desarrollan vehículos eléctricos de pila de combustible para aplicaciones específicas.
Esta carrera tecnológica no solo se da en los centros de investigación, sino también en carreteras reales y plantas de producción multimillonarias. La batalla por la descarbonización ya no es un concepto abstracto, sino una realidad palpable que se define en cada kilómetro recorrido.
También te puede interesar | ALTA advierte que falta de incentivos públicos para SAF elevaría 43 dólares el costo por asiento en Latinoamérica
Volvo Trucks prueba en ruta sus camiones de combustión de hidrógeno
En un movimiento que redefine el paradigma del transporte de larga distancia, Volvo Trucks anunció el inicio de las pruebas en ruta de sus camiones pesados impulsados por motores de combustión interna de hidrógeno.
Este hito, que representa una de las apuestas más contundentes de la industria, busca ofrecer una alternativa viable y sostenible al diésel tradicional sin renunciar a las prestaciones operativas que los transportistas demandan.
El corazón de esta innovación reside en la tecnología de Inyección Directa de Alta Presión (HPDI), un sistema fruto de la colaboración del Grupo Volvo con su empresa conjunta Cespira (creada junto a Westport Fuel Systems), permite inyectar una pequeña cantidad de combustible de ignición a alta presión para posibilitar la combustión del hidrógeno.
El resultado es un motor que ofrece un rendimiento similar al de sus equivalentes diésel, con alta eficiencia energética, menor consumo de combustible y mayor potencia, todo ello con emisiones netas cero. Cabe destacar que esta tecnología no es nueva para la compañía, ya que fue desplegada con éxito en más de 10.000 camiones de gas natural de Volvo en todo el mundo, lo que garantiza una base sólida de conocimiento y fiabilidad.
El lanzamiento comercial de estos vehículos está previsto para antes de 2030 en Europa, y están concebidos especialmente para operar en distancias largas y en regiones donde la infraestructura de carga para vehículos eléctricos de batería es aún limitada.
Según Jan Hjelmgren, responsable de Gestión de Producto en Volvo Trucks, “las pruebas en carretera son un importante hito para nuestros camiones con motores de combustión de hidrógeno. Estoy convencido de que serán los mejores del sector».

Alianza entre Isuzu y Toyota para revolucionar la última milla
Mientras Volvo Trucks se enfoca en las rutas de largo recorrido, la alianza entre Isuzu y Toyota está destinada a transformar la logística urbana. Ambas compañías anunciaron el desarrollo conjunto del primer camión ligero eléctrico de pila de combustible de producción en serie en Japón, una solución ideal para el reparto de última milla.
El nuevo vehículo se basará en el modelo Isuzu ELF EV, un camión eléctrico de batería disponible en pesos brutos de 5 o 7,5 toneladas.
Sin embargo, la variante de hidrógeno incorporará el sistema de pila de combustible de tercera generación de Toyota, prometiendo tiempos de repostaje rápidos y una autonomía extendida, características cruciales para las exigencias operativas del reparto diario.
La producción está prevista para comenzar en el año fiscal 2027, y las compañías esperan que esta iniciativa no solo mejore la eficiencia operativa, sino que también aborde el desafío del elevado precio de los FCEV optimizando los procesos de fabricación.

Hyundai acelera su dominio con mega planta y proyecto en Uruguay
En paralelo, el fabricante coreano Hyundai está realizando una de las inversiones más significativas en el sector. La compañía inició la construcción de una nueva planta de producción de pilas de combustible y electrolizadores en Ulsan, Corea del Sur, con una capacidad para producir 30.000 unidades anuales a partir de 2027.
Las instalaciones, que se erigen sobre el terreno de una antigua planta de transmisiones de combustión, representan una inversión de 930.000 millones de wones coreanos (aproximadamente 632 millones de euros). Esta planta será la base para la marca de hidrógeno del grupo, HTWO, y fabricará componentes para una amplia gama de vehículos, incluyendo camiones, autobuses, maquinaria pesada e incluso embarcaciones marinas.
La apuesta de Hyundai por el hidrógeno no se limita a la producción en fábrica, sino que también se materializa en proyectos reales sobre el terreno, por lo que ha desplegado una flota de ocho camiones pesados de hidrógeno XCIENT Fuel Cell en Uruguay, donde ya están operando activamente en el sector del transporte forestal como parte del proyecto Kahirós.
Esta iniciativa, que cuenta con el respaldo del Grupo Santander, la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial y las Naciones Unidas, busca descarbonizar la logística de la madera mediante el uso de hidrógeno verde producido a partir de fuentes locales renovables, marcando un hito para la tecnología en América Latina.

Un futuro de múltiples tecnologías
En definitiva, no existe una única tecnología que vaya a dominar el futuro del transporte pesado. Las soluciones convivirán según el uso: los camiones eléctricos de batería para rutas cortas y urbanas, los de pila de combustible para largas distancias y carga pesada, y los de combustión interna de hidrógeno como puente para flotas tradicionales sin emisiones.
Lo que une a todas estas apuestas es la necesidad urgente de desplegar una infraestructura de repostaje de hidrógeno verde a escala, sin la cual ninguna de estas innovaciones podrá cumplir su promesa.
La inversión millonaria de Hyundai, las pruebas en ruta de Volvo Trucks y la alianza Isuzu-Toyota demuestran que la industria no espera, y el transporte pesado está viviendo su mayor revolución tecnológica desde la invención del motor diésel, por lo que las decisiones que se tomen en los próximos cinco años definirán el panorama logístico de las próximas décadas.
Los actores asiáticos y europeos lideran la carrera, pero el reto es global y requiere colaboración público-privada.
2026: avanzar hacia la descarbonización
Más que anuncios ambiciosos, 2026 será un año para medir resultados. La movilidad eléctrica y de bajas emisiones dejará de evaluarse por el número de proyectos piloto y pasará a juzgarse por su capacidad de operar a escala, reducir emisiones reales y mejorar la calidad de vida urbana.
Para América Latina, el reto será capitalizar su experiencia en transporte público eléctrico, cerrar brechas de infraestructura y construir políticas estables que permitan que la transición no solo sea verde, sino también inclusiva y económicamente viable.
En este contexto de transformación regional, Latam Mobility invita a formar parte de la Gira de Encuentros 2026, una plataforma clave para conocer en profundidad la evolución del mercado, las tendencias tecnológicas, los modelos de negocio y las oportunidades de inversión que están definiendo el futuro de la movilidad sostenible en América Latina.
La gira recorrerá los principales mercados de la región: Ciudad de México, Brasil, Colombia y Chile. A lo largo de estos encuentros, líderes del sector público y privado, empresas, inversionistas y expertos internacionales analizarán el presente y futuro de la movilidad eléctrica, la innovación tecnológica, la infraestructura, la energía y la economía climática.
La transición ya está en marcha. La Gira 2026 de Latam Mobility será el punto de encuentro para acelerar decisiones, conectar actores clave y construir, de forma colaborativa, la movilidad sostenible de América Latina.















